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Música

Remi Wolf / Mud

Remi Wolf / Mud

Tendencia Musical

Una ruptura tras dos años y medio de relación ha sacudido el mundo de Remi Wolf, que llega a su tercer álbum, en muchos casos el de madurez, al mismo tiempo que ha cumplido 30 años. ‘Mud’ no es un trabajo trágico ni desangrado, a veces incluso suena mitad rabioso, mitad eufórico, pero sí que está marcado por cierta falta de estabilidad emocional, evidente en unas letras que hablan sobre por qué nos gusta la gente más inadecuada (‘Twiggy’) o aún son tristes declaraciones de amor (‘I Won’t Cry’).

En un álbum tan confesional y biográfico, no se puede pasar por alto cómo el alcohol continúa siendo un tema, como ya lo fue en su debut ‘Juno’. Remi Wolf entró en rehabilitación en 2020, logró permanecer sobria un tiempo y luego dijo que había recaído. Este álbum se abre con un tema llamado ‘Bottle’, que habla sobre dependencia, continúa con otro titulado ‘Champagne’ y encuentra uno de sus momentos más significativos en la también etílica ‘Wine Drunk’.

En lo que sí se nota su evolución como artista es en el modo en que ha ido articulando sus influencias. La artista ha logrado poco a poco definir su estilo, a medio camino entre el indie pop de un Mac DeMarco o de un Dominic Fike, y el neo-soul de una Lily Allen. Suena a veces un tanto a Lola Young, solo que ella llegó antes. ‘Mud’ es su álbum mejor concentrado, manteniendo cierta variedad (‘Covered in Mud’ presenta rasgos de trip hop y electrónica, ‘Guess’ no está tan lejos del country), y al mismo tiempo un estilo más cohesionado que en otras ocasiones. Será su voz, la prominencia de las guitarras o la insistencia en mantener los mismos colaboradores, a destacar su mano derecha de siempre, Solomonophonic.

Ayuda también el equilibrio de buenas canciones a lo largo de toda la secuencia: tan cierto es que no ha dado con un clásico que le haga romper techos como que son varios los temas que destacan sin haber sido aún extraídos como sencillo.

‘Burn Me Blue’ podría correr esa suerte en el futuro, en este caso cerca del indie rock de Best Coast, representando un contraste luminoso de pop en la primera mitad del álbum. La mencionada ‘Wine Drunk’ cumple esa función en la segunda, donde destaca en otro estilo la bonita balada confesional junto a su admirado John Mayer -afirma que fue suyo el primer concierto al que fue, en tándem con Sheryl Crow-.

Remi Wolf intenta ofrecer algo distinto en el medio tiempo de ‘Jamie’, extendido más allá de los 5 minutos de duración, aunque está mejor acabada la canción de cierre, ‘Yellow Rose’. Gabe Steiner añade un precioso arreglo de viento metal que hipnotiza, acaso inspirándose en Burt Bacharach. Remi está narrando en ese caso una discusión en el coche «hasta que la besan y tiembla», lamentando que «amar sea tan difícil y quedarse tan fácil». Ley de vida con la que logra que empatices a lo largo de todo este ‘Mud’.

Fuente original: Jenesaispop (Música).

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